1 de marzo de 2012

camino al tiempo para llorar

Has crecido sola.
Has cometido errores, te has refugiado en la anorexia, el cigarrillo, la bulimia y el alcohol.
Esta vez es distinto, esta vez no depende de ti.

Te cargas culpas, crees que es tu responsabilidad arreglar la situación.

Te llenas de impotencia ganas de llorar pero no te dejan.
Llegan a decirte que te gusta victimizarte, que no aprovechas la situación para aprender, con qué derecho opinan desde la comodidad de sus vidas? con el derecho que les das al contarles.
Otros te dicen que eres fuerte, que tu, a diferencia de otros, puedes llevar la situación porque desconocen tus errores del pasado
Tomas decisiones.
Te echas al hombro la responsabilidad de ser feliz por ti.
Te sientes culpable por sentir desesperación, no te lo permites.
No puedes defraudar a los demás mostrando debilidad, reprimes sentimientos.
Huyes del que por mucho tiempo fue tu refugio, la tempestad no sucede afuera.

El dolor en el pecho son tristezas reprimidas, en forma de costocondritis.
Sabes que eso tiene sentido, que no puedes engañarte por mucho tiempo.
Comprendes que no es tan malo llorar, menos en la sala de urgencias de un hospital.
Entiendes que hay cosas que no puedes enfrentar completamente sola, que el papel de heroína cansa.

Desearás tener a quien abrazar en las noches, alguien que te haga sentir que la tranquilidad en compañía existe.

Hablarás duro de nuevo, no por mostrar falsa rudeza, será para reafirmar tus sentimientos. 

Pd: este post es gracias al único que lector de este blog, quien me hizo reflexionar sobre la necesidad de permitirse sentir.

1 comentario:

nomeacuerdo dijo...

vea, no sabía que había hecho eso :P