25 de marzo de 2012

viernes

El fin de semana empezó el jueves, cuando ví todo lo que "tenía" que hacer decidí no dormir y resulté arreglando los pisos de la casa a las 3 am, que yo sé que esto no es normal, que la gente normal no hace esto... perdón pero ¿qué es ser normal/anormal? (la hipótesis sobre la que trabajo es que las anormalidades se miran en contexto), así que me siento mejor diciendo "yo sé que la gente cree que esto no es normal".
Eso no quiere decir que sea la mujer más ordenada y hacendosa del mundo, solo que a veces me da y no soporto ver más desorden, además, he descubierto que pienso con mayor claridad  mientras estoy barriendo, trapeando, lavando ropa o arreglando la cocina a deshoras (Sheldom Cooper tiene razón), lo que me ha llevado a encontrar en las "labores del hogar" algo de placer y tranquilidad.

Viernes antes de las 7 am y ya estoy en la universidad, tengo que revisar lo que voy a hacer en clase pero me estoy durmiendo, así que salgo en busca de mi desayuno. Me gusta la universidad a esta hora y con este frío, una buen abrigo y es tan caminable, tan bonita.

Quiero dedicarme a disfrutar de esas cosas sencillas que había olvidado, quiero hacer mi vida más simple, eliminar falsas necesidades y re descubrir pequeños placeres.

En la noche es el concierto de Sargento García pero no he dormido nada y tal vez sea una irresponsabilidad, seguramente me ganaré algunos regaños por seguir abusando de mi cuerpo  pero ¿porqué no?, empujarme un poco no puede estar tan mal.
A veces soy un poco débil, a veces le robo algo de cigarrillo a M. o a A. "solo para recordar que sabe muy maluco" -digo yo, esta vez lo recordé durante toda la noche gracias al sabor de un Mustang que entró en reversa, no solo fue el sabor y el ahogo, también los recuerdos (bonitos pero lejanos), de repente me siento en el filo de una Montaña con una vista increíble sobre Bogotá pero rodeada de cosas que te hacen pensar en lo absurdamente injusto que es el mundo, sentada en el pasto, llena de barro y seguramente alegando porque las cosas no se están haciendo bien. Nunca supe cómo carajos podríamos llegar a "hacer las cosas bien".

La manera en que me desvío escribiendo es una muestra de la dificultad para concentrarme hasta terminar algo.

Sargento García está a menos de dos metros, cantó a menos de dos metros de mí... que hijueputa momento tan bueno, no importa que ya ajuste casi 48 horas sin dormir y que encima tenga 2 peaks, n tintos, un expresso doble, un "rodeo", 7 cervezas y 6 guaros (nunca en la vida vuelvo a tomar un número primo de guaros), esta noche está siendo maravillosa y yo estoy siendo hijueputamente feliz.

Tonight in Bogotá by Sargento Garcia on Grooveshark

De repente en medio de la emoción y algo de alcohol digo, "tengo que llamar a alguien". Sabía que había borrado su teléfono hace algunos meses confiando en que la memoria no me traicionaría, la memoria me traicionó y tenía guardado en algún lugar su teléfono, B. sabe de esa berraca maña mía de llamar a la gente cuando estoy enrumbada, no sé porque no me decomisa el celular, sólo se limita a preguntar "¿qué te dijo?"... no tengo ni idea.
Normalmente me cuesta trabajo entenderle a la gente por celular, es que no vocalizan, no MO-DU-LAN , ya no digo nada, me limito a cazar palabras, intentar interpolar un discurso y responder alguna cosa que no me comprometa, eso pasa cuando estoy en mis 5 sentidos.
Ahora imagínense esa conducta reforzada por ruido y alcohol, nada, no entiendo nada y termino diciendo alguna cosa como "solo es porque me acorde que existes" o dejando la llamada al aire... ya perdí la vergüenza.

22 de marzo de 2012

Retazos

Uno no está tan solo como cree o como se siente, yo tengo tres amigas maravillosas (A. B. y M.), mujeres increíbles que admiro y que son las hermanas que no tengo. Yo no sé a cual quiero más, por eso es bueno que no se conozcan entre ellas.

A. me lleva más de cuatro años, aunque ya a esta edad eso no importa, según ella somos amigas porque la vida nos obligó, yo no estoy tan de acuerdo (caso contrario a B.), a veces es mi psicóloga, a veces mi maestra, digamos que me da una visión ligeramente más madura de las situaciones, me hace ver cosas que están detrás de mis comportamientos, por ejemplo, sabe que detrás de mi resistencia a pedir ayuda lo que hay es una falta de autoestima bien grande, no quiero encartar a nadie con mis problemas porque creo que no son importantes para nadie, tiene razón.

"Si tu me hubieras llamado ese día a la 1 de la mañana para que te acompañe a urgencias, voy sin pensarlo". 
Me lo dijo A. y me lo dijo hace un rato M.


También dice que cuando estoy bien, estoy ahí, pero cuando estoy mal me alejo, huyo para tratar de "curarme" sola en un rincón y no preocupar a nadie pero lo único que consigo es preocuparlos más con mis reacciones, mencionó aquella noche que no recuerdo (y que no quería recordar) en la que en medio de mi borrachera los conflictos internos salieron a la luz, después di toda la lora del mundo para que me dejaran salir sola a agarrar un taxi.

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Tengo un gato hace casi dos años, antes de eso no sabía nada de los gatos, ni me interesaban, ahora puedo reconocer que mi comportamiento tiene mucho de felino.
Agradecen a quienes cuidan de ellos, les gustan los mimos sólo cuando ellos quieren, si se sienten ignorados o reemplazados llegan a ronronear, solo se dejan querer cuando se les da la gana, suelen incomodar cuando la gente está ocupada, ...
R. me dijo alguna vez "haz como los gatos, ellos hacen lo que se les da la gana" y pensar en eso hace salir mi comportamiento felino de vez en cuando. 
Lorena no es mi alter ego, es el León enjaulado tratando de salir.

A veces creo que es cierto, hay una fiera en mí que mantengo enjaulada, eso explicaría porque soy un ser de contradicciones.
a veces quiero pero no actúo, y termino actuando cuando no debo. 
a veces creo que puedo conquistar el mundo pero no soy capaz de abandonar mi "statu quo".
a veces siento que soy un roble, que puedo llevar toda las cargas posibles y a veces siento que me derrumbo con la caída de una pluma.
A veces tengo la determinación suficiente para luchar por lo que quiero, pero luego me lleno de miedos e inseguridades.
A veces me importa un carajo lo que piensen los demás y a veces solo actúo en busca de aprobación.
A veces creo que soy una mujer llena de cualidades, a veces solo veo un costalado de defectos, prejuicios y debilidades.
A veces grito, hablo duro y de frente, a veces me limito a observar y llenarme de rabia en silencio.
Creo que a muchos les pasa igual, pero últimamente a volatilidad es mayor, con picos más pronunciados y, en palabras de M. , una "estacionariedad baja".

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M. se parece mucho a mí, aunque se parece más a mi lado salvaje, es quien me sacude y me hace despertar, muchas veces me motiva, es como un tanque de helio. Es esa persona con la que puedo hablar sin tapujos ni reservas, con la que puedo ser absolutamente cruda y me va a responder de la misma forma, es la amiga alcahueta, con la que me puedo ir a "clandestiniar" de cuando en vez.
Hoy (ayer) nos vimos, me hizo hacer algo que "no debía" hacer y fue digamos que liberador, me regañó por la bobada y cuando llegó L. terminamos hablando de sexo y los prejuicios maricones que uno tiene. (otra vez)

Es bueno explotar, llorar y mandar todo a la mierda, también es bueno reaccionar y decidir si te quedas ahí o te paras, respiras y sigues, cuando respires trata de hacerlo con convicción, hazlo varias veces si es necesario.

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Retomar este blog ha sido un ejercicio liberador, aunque siento que es muy personal y me pregunto ¿para qué publicar todo esto?... no se la respuesta, siento que en privado no sería lo mismo, hay algo de exhibicionista en mí. (León de circo enjaulado)

Usar letras para la gente... no me convence la idea, pero tampoco quiero nombrarlos, ni asignarles números, ni nada de eso, es la opción con la que me siento menos incómoda aunque me sigue sonando al estilo "Gossip Girl".

16 de marzo de 2012

12 de marzo de 2012

I have to fix me.

La vida tiene puntos de quiebre, momentos que nos muestran la realidad, las situaciones tal cual son.

4:30 am de hoy, llevo dos horas y media esperando que me atiendan en la sala de urgencias de una clínica, cuando llegué habían varios heridos que todavía están por ahí, en la sala hay más de 5 policías y más de 15 personas esperando ser atendidas por el único médico de turno, todo el panorama es deprimente y yo estoy ahí en la mitad, en medio de las novias cansonas de los heridos, los señores adoloridos con sus esposas, las madres preocupadas por la salud de sus hijos, los hijos preocupados por la salud de sus madres... la única diferencia es que soy la única que está sola, y esa soledad me hace sentir un poco miserable, es la verdad.

Mis papás no están en Bogotá, si saben que estoy en la clínica, ¿para qué?, tampoco iba a llamar a nadie un lunes a las 2 am a que me acompañara, así que esa es la situación que tengo que afrontar y no hay de otra, miles de personas pasan por lo mismo y no es una tragedia, realmente no lo es pero algo dentro de mí se esta cansando de estas situaciones.

6:00 am llego a mi casa, veo varios mensajes de gente que no he visto nunca preocupada por mi salud, es bonito sí, pero no creo que sea una preocupación más allá de la cortesía, pero y ¿yo porque prefiero quejarme con extraños y no con la gente "cercana"?.

Odio sentirme vulnerable, y además odio que los demás se den cuenta, no me gusta pedir ayuda, no e gusta llorar en público, son pocas las personas que me han visto llorar de verdad y comprenden los motivos de mi llanto, aún así evito que sean más de 4 lágrimas. Le tengo pánico a abrir mi corazón, no me gusta que la gente crea que soy débil, he mantenido la fachada por un buen tiempo pero no se hasta cuando dure la farsa.

Sé que no estoy bien, sé que hay varios dolores muy adentro, sé que se me rompió el corazón porque el único amor que tenia seguro en la vida desapareció y no puedo evitar llorar mientras escribo esto, como tampoco pude evitar sentarme a llorar en la ducha hace un rato, sé que tengo que hacer algo al respecto y que nadie lo puede hacer por mí. La pregunta ahora es ¿qué?

My heart is broken, i have to fix it, i have to fix me.

1 de marzo de 2012

camino al tiempo para llorar

Has crecido sola.
Has cometido errores, te has refugiado en la anorexia, el cigarrillo, la bulimia y el alcohol.
Esta vez es distinto, esta vez no depende de ti.

Te cargas culpas, crees que es tu responsabilidad arreglar la situación.

Te llenas de impotencia ganas de llorar pero no te dejan.
Llegan a decirte que te gusta victimizarte, que no aprovechas la situación para aprender, con qué derecho opinan desde la comodidad de sus vidas? con el derecho que les das al contarles.
Otros te dicen que eres fuerte, que tu, a diferencia de otros, puedes llevar la situación porque desconocen tus errores del pasado
Tomas decisiones.
Te echas al hombro la responsabilidad de ser feliz por ti.
Te sientes culpable por sentir desesperación, no te lo permites.
No puedes defraudar a los demás mostrando debilidad, reprimes sentimientos.
Huyes del que por mucho tiempo fue tu refugio, la tempestad no sucede afuera.

El dolor en el pecho son tristezas reprimidas, en forma de costocondritis.
Sabes que eso tiene sentido, que no puedes engañarte por mucho tiempo.
Comprendes que no es tan malo llorar, menos en la sala de urgencias de un hospital.
Entiendes que hay cosas que no puedes enfrentar completamente sola, que el papel de heroína cansa.

Desearás tener a quien abrazar en las noches, alguien que te haga sentir que la tranquilidad en compañía existe.

Hablarás duro de nuevo, no por mostrar falsa rudeza, será para reafirmar tus sentimientos. 

Pd: este post es gracias al único que lector de este blog, quien me hizo reflexionar sobre la necesidad de permitirse sentir.